Cómo emprender un negocio online seguro de ti mismo y cómo saber si deberías hacerlo

Hoy tengo el placer de contar en mi blog con David Muela.

¿Cuántas veces has escuchado ya la importancia de la mentalidad a la hora de emprender con éxito en internet? Hace nada te hablaba de ello en el podcast y como sabes lo considero fundamental ya no solo para tu negocio, sino para tu vida personal en general.

Por eso hoy he invitado a David Muela, coach experto en ayudar a profesionales a emprender con propósito con la confianza y seguridad necesaria para que nos muestre las claves precisas.

(Este es un post invitado de David Muela, de www.cambiaturumbo.com)

Últimamente seguro que lees mogollón de blogs y escuchas muchos podcast que te hablan sobre cómo emprender un negocio online y ganar un dinero extra de forma fácil y sencilla.

Imagino que, si lees con asiduidad a Omar, te darás cuenta de que esto no es tan bonito y menos si no tienes el mindset del emprendedor necesario para aguantar épocas de sequía y aceptar que vivirás momentos de montaña rusa emocional.

No digo que no se pueda emprender online de forma coherente y que al final no vivas de ello, ni mucho menos. Lo que sí te quiero mostrar en las próximas líneas es que la cabeza es uno de los puntos fuertes o débiles que tendrás, dependiendo de la mentalidad que tengas.

¿A qué me refiero?

Por ejemplo, yo, que soy psicólogo y coach personal, ayudo a las personas que padecen el síndrome del impostor (personas que no tienen la seguridad suficiente para emprender porque tienen miedo a  mostrarse y a fracasar) y que no suelen montarse negocios online, ya que sienten una vergüenza descomunal al qué dirá la gente de ellas.

Así que, ya que estás aquí y yo escribo como blogger invitado, me gustaría darte unas nociones de coaching personal.

Primero para saber si necesitas emprender y luego para aprender cómo llevarlo a buen puerto (si de verdad vas en serio y no eres de los que piensan que van a tener negocios por internet para forrarse, ya que, si no es tu propósito de vida, es muy difícil que lo consigas).

como-emprender-un-negocio-online

Cómo saber si necesitas emprender un negocio online

Lo primero que te tienes que plantearte a la hora de emprender es si necesitas sentirte realizado en el puesto de trabajo o te vale con tener un trabajo fijo y realizarte fuera de él.

Si eres de los segundos, deja de leer. Disfruta la vida que tienes y saca el máximo provecho de lo que haces y cómo lo haces. Ahora, quiero decirte que la vida laboral en una persona que trabaja a jornada completa constituye el 40% del tiempo que permanecemos despiertos.

¿Entonces no crees que es importante sentirte realizado? Lo digo porque o eres de las personas que no les afecta nada en la vida (si es así, perfecto) o tarde o temprano esto te pasará factura.

Si no es por malos rollos entre los compañeros, es por los jefes o al final te aburrirás más que mi peluquero cuando me ve (soy calvo), je, je, je.

La realización personal es clave para todo ser humano si quiere sentirse completo en el puesto de trabajo y es el último escalón dentro de la pirámide de Maslow.

pirámide de Maslow

Cuando la persona es completa a nivel fisiológico (por ejemplo, puede respirar o tiene comida todos los días), también necesita seguridad (como, por ejemplo, tener empleo), pertenecer a un grupo (por ejemplo, tener amigos), y además sentirse reconocida (es decir, sentirse respetada).

Entonces es cuando puede alcanzar la autorrealización.

¿Qué es la autorrealización?

Es cuando la persona se siente completa a nivel general de cómo es y de lo que hace. Si no estás seguro si te sientes realizado, a continuación te daré 4 claves para averiguarlo.

4 partes de tu realización personal

El doctor Stephen Covey,  conocido por el libro Los siete hábitos de las personas altamente efectivas, divide la autorrealización en 4 bloques.

1. Cuerpo

La parte del cuerpo se refiere al tema económico en tu puesto de trabajo. Es decir, si sientes que te pagan lo suficiente por la labor que haces.

Todo el mundo sabe que salimos de una crisis y no sé si entraremos en breve en otra, pero tienes que preguntarte si crees que consigues el dinero que tú te habías planteado conseguir.

Cada uno tiene sus estándares en ese aspecto y para unos ganar 1000€ es suficiente mientras que para otros 2000€ es poco.

Como primer paso tienes que sentir que es justo lo que te pagan en tu trabajo. Si no es así, es probable que a medio o largo plazo estés buscando nuevas alternativas laborales.

Vamos a por el siguiente punto que sí o sí tienes que tener muy presente dentro de tu autorrealización o, si no, sería una buena época (como la caída de la hoja, je, je, je) para ir planteándote emprender online.

2. Corazón

La parte del corazón es la parte afectiva de la persona. Es decir, si te sientes a gusto en tu puesto de trabajo. ¿Hay buen rollo en tu día a día?

Si la respuesta es que no, entonces es probable que la vida se te haga muy difícil dentro de las cuatro paredes de tu curro, ya que primero será algún que otro roce, pero con el tiempo el conflicto irá a más hasta que el ambiente se pueda cortar con katana.

Vamos, que te ocurrirá como en las reuniones familiares que empiezan con el «pásame la sal» y acaban con «me has amargado la vida».

Uno de los indicadores del síndrome del burnout (o sea, estar quemado en el puesto de trabajo) es este. Al final te da todo igual, vas con desidia, todo te lo tomas a la defensiva, por lo que acabas discutiendo con todo el mundo.

El clima laboral que experimentas en tu día a día puede generar un ambiente tranquilo y agradable o convertirse en un segundo Mordor con Saurón incluido.

3. Mente

En este punto, ya te lo digo yo, pinchas seguro al 80%, ya que la gran mayoría de las empresas españolas no destacan por el buen clima laboral, ni son de las que mejor pagan, ni mucho menos cumplen este punto que te muestro a continuación.

Cuando Stephen hace mención a la tercera pata de la autorrealización, se centra en la mente y la asocia a la idea de que, para sentirte bien en tu puesto de trabajo, tienen que contar con todas tus aptitudes cognitivas superiores.

Es decir, que tu empresa debe ayudarte a desarrollar tu potencial como trabajador, implementando tu creatividad, resolución de problemas, planteamientos o razonamientos, toma de decisiones o planificación, entre otros.

Vamos, que no solo te toman en cuenta para que desarrolles tu potencial, si no que además tú sientes que te escuchan y que valoran las opiniones o decisiones que tú has tomado como buenas.

¿Qué me dices? ¿Vas por buen camino?

Pues vamos a por el cuarto punto que es para troncharte de risa o mearte y no caer ni gota 😉

4. Alma

La palabra alma hace referencia a dos ideas principales que debes tener en tu puesto de trabajo. La primera es que debes sentir que tu trabajo tiene un sentido. Es decir, que debes sentir que lo que haces ayuda a la gente o crea un mundo mejor.

Si, por ejemplo, fueras administrativo y encontraras que tu trabajo es monótono, no entiendes por qué algunos impresos se deben rellenar por triplicado y, además, que si no hicieras lo que haces tampoco pasaría nada, puede ser una señal de que este punto no funciona.

Quizás pienses que ser médico es un trabajo más valioso. Pero no hace falta ir tan lejos. Puede que tu trabajo sea hacer webs, pues con ello ayudas a la gente a que tenga su propio negocio y pueda ganar dinero sin tener que trabajar para otra persona.

La segunda idea vinculada con el concepto del alma es que tus valores estén alineados con los valores de la empresa en la que trabajas.

Sé lo que piensas: ¿hoy en día quién se plantea qué valores tiene?

Piensa qué es para ti lo más importante en estos momentos. Coge 5 cosas que pueden ser, por ejemplo, tu pareja, el dinero, tu perro, vivir en la playa y el amor (son ejemplos, tus valores pueden ser diferentes).

Si uno de tus valores es, como he puesto en el ejemplo, tu perro, es probable que te gusten los animales (por lo menos domésticos) y, claro, imagina que trabajas en un laboratorio que experimenta con ellos.

Si eres sensible, es muy probable que no vayas a gusto a tu puesto de trabajo.

¿No lo crees así?

Primera conclusión bien clara:

Un coach jamás puede decirte qué tienes que hacer; lo que hace normalmente es concienciarte.

Gracias a conceptos nuevos amplía tu realidad (aunque no es tan bestial como Matrix, ¡eh!) y eres tú el que decide qué alternativa debes tomar, según lo que tú creas que es mejor para ti. Pero si tu actual trabajo no cumple ninguno de los puntos de arriba, es para pensarlo.

Resumiendo, sentirte realizado en tu puesto de trabajo es sentir que:

  • Ganas lo suficiente
  • Hay buen rollo
  • Tus jefes te dan la oportunidad de desarrollar tu potencial
  • Lo que haces tiene un significado
  • Tus valores están alineados con los valores de la empresa

Vale, David, me has convencido, creo que ha llegado el momento de tomar la decisión de cambiar algo a nivel laboral. ¿Qué negocio elijo para emprender?

Eso no te lo puedo decir yo, pero sí te puedo ayudar a tomar la mejor decisión. Te aseguro que, si emprendes, te tocará pasar por muchas penurias y momentos de bajón, así que te recomiendo que apuestes por tu propósito de vida.

¿Y eso qué es lo que es?

Vamos por partes.

¿Conoces tu propósito de vida?

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Intuyes que el propósito de vida es por tema laboral, pero no tienes muy claro qué es exactamente, ¿verdad?

El propósito de vida, si lo dijéramos un poco filosóficamente, es lo que hemos venido a hacer a este mundo. Es decir, es sentirte autorrealizado, pero ayudando a los demás.

No puede haber un propósito de vida que sea para uno solo.

No puedes tener un propósito que sea ser Youtuber y conseguir el éxito personal sin más. Para que sea propósito de vida tiene que implicar ayudar a los demás a conseguir algo en concreto o a hacer un mundo mejor.

Por ejemplo, mi propósito de vida consiste, como ya sabes, en hacer coaching para ayudar a las personas que tienen el síndrome del impostor a que vayan a por sus sueños y que no les venzan los miedos y las inseguridades.

¿Cómo puedo saber cuál es mi propósito de vida? Bueno, no es fácil responder a esa pregunta, pero te puede ayudar esta otra: ¿para qué haces lo que haces?

Si la respuesta no se centra solo en ti, sino, como te comenté, implica ayudar a los demás o hacer un mundo mejor, entonces seguro que estás cerca de tu propósito de vida.

De todas formas, a continuación te doy 5 ideas que te pueden ayudar a encontrar tu propósito de vida.

5 fórmulas para hallar tu propósito de vida

Yo fui dando tumbos hasta conocer el coaching porque me guiaba por lo que no me gustaba e iba saltando de trabajo en trabajo sin sentirme realizado nada más que en uno (cuando fui conductor de ambulancias y ese era un indicio de que ayudar a los demás era lo que me hacía feliz).

Con el tiempo, y gracias a que no paré de dejar de estudiar lo que en ese momento me gustaba, fui aprendiendo psicología, psicología deportiva y por fin me topé con el coaching (que es una herramienta con la que se hacen buenas preguntas para que tú tomes buenas decisiones).

Gracias a este último proceso de aprendizaje, y sabiendo ya cuál era mi propósito de vida, empecé a emprender online en mi blog y a ayudar a las personas con el síndrome del impostor.

Quiero compartir contigo estas 5 ideas para ayudarte a encontrar tu propio camino (si todavía no lo has encontrado).

1. Haz nuevas actividades o hobbies

No hace falta que te diga que, para encontrar algo que todavía no has encontrado, tendrás que tener hábitos diferentes.

Pero no te asustes, no me refiero a que des un vuelco a tu vida de 180º. Me refiero a que tienes que hacer cosas diferentes.

Yo en el último año he conocido el yoga, el taichi, vuelvo a nadar a mi rollo, leo libros de desarrollo personal y escucho podcast de emprendimiento y marketing.

Como ves, la idea es que implementes en tu vida cotidiana sensaciones, experiencias y actividades que puedan dar en la tecla correcta para que digas: «¡Eh!, esto me gusta y me gustaría formarme en ello».

Yo si tuviera otra vida, o mucho más tiempo libre, aprendería física y las teorías de cuerdas, y demás, pero la vida no me da más de sí, je, je, je.

2. Haz un proceso de coaching

No hace falta que te diga que el proceso que yo he hecho de coaching significó para mí un cambio radical en mi vida. Porque me di cuenta de que mi vida no me terminaba de convencer.

Además, aprendí que no engañas a nadie si vendes unos servicios en los que crees y tienes fe ciega en que van a ayudar a los demás.

Me di cuenta, además, de que era muy sensible con los animales y, para ser congruente con mis valores, me he convertido en vegano. También tengo mejor relación con mi pareja y encontré mi propósito de vida.

¿Se puede pedir más?

Yo creo que, cuando alineas tus valores e ideales con lo que haces cada día, sientes algo que no te da ningún bien material. Aunque seamos sinceros, a mí también me gusta la PS4 o el último móvil con la tecnología punta.

Lo que pasa es que le doy menos importancia a lo que piensen de mí y no voy a la última moda con mi ropa. Siento que hay algo más importante que tener un look imponente o centrarme en todos los estereotipos de los tíos (fútbol, tías y fútbol, y tías, je, je, je).

Todo eso se lo debo al proceso de autoconocimiento que he vivido en el último tiempo.

Si no inviertes en «amueblar la cabeza», ya puedes invertir en el mejor theme de WordPress o los plugins que mejor enlazan a no sé qué pasarela, pero tarde o temprano sentir que lo que haces no es lo correcto te pasará factura.

3. Compra libros de diferentes temáticas o ve documentales

Este punto es sencillo (y espero que sea corto, ya que todavía me queda mucho por explicarte, je, je, je).

La idea es que intentes aprender o leer cosas que ni por asomo ibas a tocar. Eso sí, empieza por algo sencillo para principiantes.

¿Por qué te digo esto? Porque, por ejemplo, gracias a la asignatura de antropología (que tuve primero cuando empecé filosofía y luego en psicología), me di cuenta de que me apasionaba, y cada vez que tenía tiempo libre leía algo de ese tema.

¿Quiere decir que ese también sea mi propósito de vida? No, pero me gusta mucho.

Gracias a descubrir cosas nuevas, te vas dando cuenta de lo que te gusta y lo que no, y que hay cosas que te gustan más que otras.

Yo cada 3 meses me suelo comprar un libro en Amazon de algo que me parece interesante y que tiene buenas valoraciones. Y la verdad es que así he aprendido algo de historia, astrología, economía o inteligencia financiera.

¿Por cuál vas a empezar tú?

Te invito a que utilices esta idea todas las veces que puedas.

4. Escucha podcast de emprendimiento, negocios online u otras  temáticas

Este punto también es muy sencillo y, además, es gratuito.

Coges Itunes o Ivoox, que son plataformas de podcast, y empiezas a buscar temáticas de todos los colores hasta que des con una que te interese.

Yo escucho programas de misterio (como Espacio en blanco o La rueda del misterio), de marketing y emprendimiento (como los podcast de Omar, Oscar Feito o Joan Boluda), de política (como El vórtice) o de desarrollo personal (como el podcast de Sergio Fernández).

Lo bueno que tiene esta idea es que además te anima a la anterior. ¿Qué quiero decir?

Pues que en esos podcast te recomiendan libros, documentales (yo, por ejemplo, así descubrí What´s the health) o películas que te hacen ver la vida de forma diferente (como, por ejemplo, En busca de la felicidad).

En definitiva, te recomiendo mucho escuchar podcast, sobre todo, cuando vayas en el coche o en el transporte público. Ya que sí o sí tienes que volver del trabajo a casa, pues permítete pasar un buen rato escuchando a gente que te enseñará algo nuevo.

5. Pregunta a la gente en qué eres bueno

Este punto es muy potente. ¿Por qué digo esto?

Porque normalmente tenemos una imagen vaga de cómo somos y cómo nos comportamos con los demás. También normalmente no paramos de machacarnos mentalmente por las cosas que podemos o no podemos hacer.

Así que la idea es la siguiente: coge a 5 colegas que te conozcan de verdad y pregúntales cuáles son, según ellos, 5 fortalezas que tú tienes y 1 debilidad.

¿Por qué 5 fortalezas y solo una debilidad? Porque no queremos machacarnos con las debilidades.

Gracias a lo que te digan esos 5 colegas, sabrás cuáles con tus 25 fortalezas con las que puedes trabajar. Por ejemplo, imagina que una de ellas es que sabes explicar y la gente te entiende, además, tienes sentido del humor y te gusta la programación.

¿No podría ser que tu propósito de vida sea enseñar a la gente a programar?

La idea es usar la creatividad para unir varios puntos y quizás algunos de ellos te hagan dar con la tecla.

Cómo emprender online planificando un buen objetivo

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Vale, ya tienes claro qué quieres hacer en la vida. Ahora toca el siguiente paso que consiste en definir un buen objetivo.

Recuerda una cosa: no te vale cualquier objetivo. En serio, va a ser probablemente a lo que vas a dedicar toda tu vida laboral futura. Así que tómatelo en serio, ¿ok?

Lo primero que debes saber es si quieres emprender un negocio online o mejor hacer algo offline.

Lo segundo es seguir leyendo para saber cómo desarrollar tu objetivo. Para ello a continuación te enseño la técnica SMART y te explico qué características debe tener tu objetivo.

Específico

El objetivo que te quieras plantear debe ser específico. Por poner un ejemplo, si quisieras adelgazar, no valdría decir «quiero perder peso» y quedarte tan ancho.

La idea es preguntarte cuánto quieres adelgazar y, a ser posible, formular la respuesta de forma positiva.

O sea, que no vale con decir «quiero adelgazar», sino decir «quiero pesar 80 kg», por ejemplo.

Fácil, ¿no?

Pues ahora piensa tú qué es lo que quieres conseguir (y no vale decir que quieres emprender de forma online y ya). Vamos a por la siguiente característica.

Medible

Además de se específico, tu objetivo SMART tiene que tener algo que se pueda medir. Por ejemplo, kilogramos, dinero, clientes, páginas web o entradas de tu blog.

La idea es que el objetivo que estás creando para tu nuevo puesto de trabajo o propósito de vida empiece a coger forma. Por eso debe tener una medida a la que atenerte para saber si te aproximas o te alejas de él.

Sencillo, ¿no?

Pues ea, ya tienes otra característica.

Alcanzable

Este es el punto más importante para mí. Lo digo porque hay mucha gente que se viene arriba y como objetivo pretende subir el K-2 cuando lo máximo que ha subido en su vida es la cuesta de su pueblo.

¿Estamos locos? Je, je, je.

A esto yo lo llamo suicidarte hacia adelante.

Los japoneses, que de esto (y de temas militares, claro) saben más que yo, usaban el término banzai para atacar cuando sabían que iban a morir, pero aun así preferían atacar desesperadamente llevándose algunas personas por delante.

Si no quieres poner en jaque a tu autoestima y automotivación, no te la juegues. Por decirlo de otra forma, ve a por algo seguro.

Si eres diseñador, por ejemplo, y tu objetivo es conseguir a tu primer cliente, no intentes ir a por peces grandes que lo más seguro es que te digan que no (si es que te responden).

Y aunque te digan que sí, lo más probable es que, por falta de experiencia, tengas que invertir en un proyecto tan grande mucho tiempo, por lo que al final saldrás mal pagado.

Retador

Tu objetivo debe ser retador. Puede parecer lo contrario al punto anterior, pero no es así. Se trata de que pises tierra conocida, pero que a la vez explores caminos nuevos.

Sé que parezco ahora un sensei o maestro budista, pero quiero que te quedes con la idea de que tu objetivo tiene que excitarte un poco.

No puedes coger algo que ya conoces de sobra porque te vas a aburrir como una ostra. Si, por ejemplo, ya tienes tres clientes, no te pongas como objetivo conseguir uno más. Hazlo más retador y piensa cómo podrías conseguir otros tres más.

Temporal

Por último, tu objetivo debe ser temporal. Es decir, debes tener claro cuándo lo vas a conseguir. ¿En 3, 6 o 12 meses?

No te recomiendo fijarte un objetivo a conseguir en menos de 3 meses ni en más de 12.

¿Por qué no? Porque si es algo que puedes conseguir en menos de 3 meses, te será mucho más útil el plan de acción que te voy a explicar a continuación. Por otro lado, si es un objetivo a largo plazo (o sea, más de 12 meses), para conseguirlo tendrás que tener mucha disciplina, así que quizás sería mejor dividirlo en objetivos más pequeños.

Un ejemplo de un objetivo a largo plazo sería estudiar una carrera universitaria. Para no agobiarte con algo tan grande, podrías dividirlo en un objetivo por cada año académico.

Resumiendo para concretar:

Un ejemplo del objetivo que cumple las 5 características que te acabo de explicar sería: «quiero pesar 80 kg dentro 6 meses», «quiero conseguir 3 clientes más en 3 meses» o «quiero dentro de 3 meses quiero crear mi web con 10 entradas».

Espero que te haya quedado claro y si no, pregúntame en los comentarios.

Cómo generar tu plan de acción

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Vale, te lo voy a explicar de una forma clara y sencilla para que lo puedas implementar a tu objetivo.

Lo primero es hacerte preguntas utilizando todos los pronombres interrogativos que se te ocurran. Los más útiles son los que usan los periodistas para presentar una noticia. Te lo explico a continuación.

Empezamos a definir el plan de acción

Qué, cómo, cuándo, quién, por qué y dónde.

¿Qué necesitas para conseguir tu objetivo?

¿Cómo lo vas a hacer para conseguirlo?

¿Para cuándo lo quieres conseguir?

¿A quién necesitas para conseguirlo?

¿Por qué o para qué lo quieres conseguir?

¿Dónde lo vas a conseguir?

Sé que esta última pregunta suena muy extraña, pero me refiero, por ejemplo, al canal que vas a usar para conseguir tu objetivo. Es decir, si, por ejemplo, quieres conseguir a tu primer cliente, quizás te vendría bien utilizar Facebook Ads o Google Adwords.

Diseñar tu plan

Ahora, usando todas las preguntas del punto anterior, tienes que definir todas las acciones que vas a necesitar para conseguir tu objetivo.

Por ejemplo, la pregunta «¿Qué necesitas para conseguir tu objetivo?» se refiere al material o a las acciones que vas a necesitar (invertir en la publicidad, ir al nutricionista, apuntarte al gimnasio, aprender algún curso de WordPress, etc).

«¿Cómo lo vas a hacer para conseguirlo?» te indica la estructura que vas a utilizar. Por ejemplo, ¿nada más montar la web vas a invertir en la publicidad o antes de anunciarte vas a contratar un copy?

«¿A quién necesitas para conseguir tu objetivo?» es para saber si puedes hacerlo tú solo o necesitas ayuda de algún profesional.

La pregunta «¿Por qué o para qué lo quieres conseguir?» es clave porque cuanto más importante sea para ti el objetivo, más comprometido estarás con él y por ello más motivado vas a estar para conseguir lo que te propones.

Finalizamos el plan de acción

Con todo lo que te he mostrado tu objetivo será mucho más definido.

Ya sabes qué acciones debes emprender, en qué orden debes hacerlo, para cuándo quieres conseguir lo que te propones, a quién necesitas, por qué lo quieres y qué canales vas a utilizar.

Recuerda: si tu objetivo es a largo plazo (es decir, más de un año), debes subdividirlo.

Te recomiendo dividirlo en ciclos de 3 meses y luego volver a dividir cada ciclo en 3 (o sea, un mes).

Imagínate que tu objetivo es dentro de un año vivir de lo que te apasiona. Digamos que las acciones que debes emprender para conseguirlo son las siguientes:

  • grabar un podcast
  • escribir en el blog
  • pagar a alguien para que te lleve Facebook  Ads
  • abrir un canal de Youtube

Algunas de las acciones (como grabar el podcast o escribir en el blog) serán recurrentes, por lo que deberás tenerlas en cuenta todos los meses. Pero otras no serán tan recurrentes (como es el caso de contratar a alguien que te lleve la publicidad).

Quizás decidas que durante el primer ciclo te vas a encargar solo del blog, así que durante los 3 primeros meses vas a dedicar el tiempo a tener: un buen copy, un buen diseño, un buen Theme que sea rápido y 10 entradas.

Ahora divide este ciclo en periodos de un mes y piensa qué acciones vas a hacer durante el primer mes. Por ejemplo, puedes encargarte del copy y escribir las entradas del blog.

Como ves, algunas acciones se pueden dividir en acciones todavía más pequeñas y asequibles. Cuanto más pequeña la acción, más manejable para ti y más fácil de encargarte de ella en tus ratos libres o delegarla a otros profesionales.

No te juzgues y date la oportunidad de emprender tu propio negocio online

Este punto va a ser cortito, pero no por ello es poco importante.

Como te dije al principio, es importantísimo tener tu cabeza bien amueblada, sobre todo, para que no te bloqueen tus creencias limitantes (como, por ejemplo, «no sé hacer esto» o «no sé suficiente para enseñar»).

Debes ser justo contigo mismo y no compararte con nadie, ya que si lo haces, te vas a machacar.

Si quieres emprender online, aprende de los referentes de tu sector, pero, vuelvo a insistir, no te juzgues. Date la oportunidad de aprender, incluso, si quieres, puedes leer sobre la inteligencia emocional para aprender a gestionar la motivación y tus emociones.

Date la oportunidad, creando un objetivo retador y justo para ti. Además, piensa que Roma no se consiguió en 2 días y que la constancia, motivación y pasión son las 3 variables más importantes para conseguir tu éxito personal.

¿Te ha gustado esta entrada sobre cómo amueblar tu cabeza para emprender un negocio online?

Déjame tu comentario y seguimos la conversación 🙂

Un abrazo!

David MuelaDavid Muela
Creador del blog cambiaturumbo. Soy psicólogo y life coach y coach estratégico. Ayudo a emprendedores a ganar confianza y a que tengan la autoestima necesaria para eliminar el síndrome del impostor y sentir la seguridad que les permita vivir de su pasión. Consigue la seguridad y confianza suficiente para vivir de lo que te apasiona con mi masterclass gratuita.

Omar de la Fuente
Omar de la Fuente
Trabajo con mi blog haciendo realidad mi sueño de vivir de mi propio negocio online y poder ayudar a otras personas a conseguir el suyo a través de mis contenidos gratuitos y mis cursos de pago.

¡Muchas gracias por compartir!

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3 comentarios en “Cómo emprender un negocio online seguro de ti mismo y cómo saber si deberías hacerlo”

  1. Muchas gracias, David, por tu excelente exposición (clara, amena, al grano, y con toques de humor). Lo cuentas todo de manera muy sencilla y comprensible, y eres la prueba viviente de que comunicar bien no requiere de un lenguaje complejo o enrevesado. Es más, sólo un verdadero experto en un tema puede llegar a explicarlo de forma tan directa y simple que hasta un niño podría entenderla. Eso es precisamente lo que tú has conseguido: convertir un asunto complicado en un paseo descalzo por la playa al atardecer. Felicidades, amigo, te deseo lo mejor. Y a propósito, Omar, muchísimas gracias a ti también por tener tan buen ojo al elegir colaboradores. Un abrazo.

    1. Muchas gracias por tu comentario Rafael. Por este tipo de feedback en el que no te enjuician y el que le ayude se quede con lo que pueda yo darle es por lo que continúo con mi proyecto que me apasiona.
      Gracias nuevamente por ayudarme a crecer y decir lo que has dicho porque de verdad recibo ese comentario motivante para no decaer.
      Un abrazo,
      David

  2. Muchísimas gracias Omar por darme la oportunidad de escribir en tu blog. Ha sido un placer y agradezco la consciencia que tienes de tener un negocio alineado con valores como lo tienes tú.

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